Cóndor andino en vuelo
Entre las nueve y las once de la mañana el aire del cañón sube en térmicas. Cruz del Cóndor y el mirador de la Rohri son los puntos con mejor observación: no se acerca al ave, se la ve trabajar.
3 200 m
Cota del borde del cañón
Dos veces más profundo que el Gran Cañón, y habitado de arriba abajo. Aquí el cóndor no es una especie que se observa: es la razón por la que el valle tiene forma.
Planifica tu visitaSigue bajando por el valle
El valle se lee por altitud. Cada franja hace una cosa distinta, y el viaje consiste en bajar por ellas.
3 200 m
Cota del borde del cañón
327 m
Profundidad hasta el río
163 km
Recorrido, de Chivay a Cabanaconde
170 km
Carretera desde Arequipa
3 600 m
Miradores altos del borde
A la altura donde el aire sostiene al cóndor. Las térmicas suben desde el cañón y el ave gira en círculos durante horas sin batir las alas.
Cóndor de los andes, halcones migratorios
3 200 m
El borde del cañón
La meseta se corta en vertical. Desde aquí se entiende por qué la agricultura del valle es tan costosa: el suelo que ves abajo está a tres mil metros de caída.
Aves de risco, cóndor en vuelo
2 900 m
Cabanaconde, Maca, Yanque
Las terrazas empiezan a aparecer. Cada andén es un muro de piedra seca que retiene un suelo que la erosión llevaría al río. Hoy siguen produciendo, a mano, con el mismo criterio prehispánico que las sostiene.
Vicuñas, alpacas, huertos de orégano
2 600 m
Chivay
La capital del valle. Plazas con capillas de sillar, mercados semanales, y el punto donde el clima cambia: la temperatura nocturna baja de cero incluso en pleno verano.
Gente del valle, comercio, mercados semanales
1 900 m
La Calera y Yura
Termas minerales. El agua sale a temperatura de manantial y baja por canales de piedra que han orientado los campos de los pueblos de abajo desde siempre.
Pozas termales, canales de riego, huertas bajas
No es una lista de actividades sueltas: cada una depende de la franja de altitud en la que se hace y de la hora del día.
Entre las nueve y las once de la mañana el aire del cañón sube en térmicas. Cruz del Cóndor y el mirador de la Rohri son los puntos con mejor observación: no se acerca al ave, se la ve trabajar.
Pozas de agua mineral a unos pocos kilómetros de Chivay, con losas de piedra para sentarse al aire libre. La temperatura del agua hace que un día de cañón se cierre bien.
Yanque, Maca y Cabanaconde guardan iglesias coloniales talladas en piedra volcánica. La de Yanque y las capillas de Maca son de las mejor conservadas del valle; revisa horarios antes de salir.
TEST El Colca es un valle agrícola, no un mirador. Los andenes siguen produciendo cereal, papa y orégano, y se pueden visitar comunidades donde el trabajo de la terraza se hace con la misma lógica de hace quinientos años. TEST
La ruta clásica va de Cabanaconde a Chivay cruzando la meseta a 4 900 m. Tres días, dos noches en campamento, con el paso de Patapampa, el segundo habitado más alto del mundo.
Cocina arequipeña con producto del valle: trucha de Piscacucho, maíz, papa, cuy en la plaza, y el rocoto de la zona, que no se parece al de la costa.
El valle se lee de arriba abajo, como se lee un estrato: primero los incas que lo regaron, después las capillas que lo cortaron en vertical, luego la carretera que lo abrió al turismo, y hoy el trabajo que sigue ahí.
Antes de los incas
Cultivos de terrazas y canales precolombinos cubren el valle. El sistema de acequias que organiza los campos de hoy es heredado, no inventado en la época colonial.
Virreinato del Perú
La evangelización levanta capillas de sillar volcánico en Yanque, Maca y Cabanaconde. Es la capa que más se ve hoy, porque la piedra clara contrasta con el fondo de la quebrada.
República y siglo XX
La carretera a Puno cruza el valle y convierte a Chivay en su centro de gravedad. El teleférico del Colca abre la zona a un turismo masivo, y también tensa el reparto de cupos de Machu Picchu con el valle.
Hoy
La mayor parte de la población del Colca vive de la agricultura y la ganadería. La fauna está protegida y el valle es área de conservación, con reglas de visita propias.
Cada pueblo tiene un oficio. La mayoría sigue viviéndose de la agricultura; algunos reciben visitas de turismo y siguen siendo, primero, casas.
Capital del valle
Plaza, mercado y la temperatura más templada del valle. Desde aquí salen los tours de día.
Punto alto y mirador
El pueblo más alto del valle. Desde su borde se ve todo el cañón y el abra de Patapampa.
Iglesia colonial
La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, tallada en sillar, es de las mejor conservadas del sur.
Capillas al borde
Una serie de capillas de sillar al borde del abismo, con la plaza de armas en el borde mismo del cañón.
Trucha y termas
Pueblo tranquilo con truchas de altiplano y termas locales, camino a La Calera.
El Colca es área de conservación. Las especies que se ven aquí necesitan altura, agua y sombra, y por eso se concentran en las mismas franjas que los pueblos.
Planea sin batir las alas en térmicas. Vive en el cañón y en los macizos que lo rodean.
Mejor entre 09:00 y 11:00
Camélido silvestre de los altiplanos. Vive en manadas en los pisos altos del valle.
Todo el año, mejor por la mañana
Antepasado de la alpaca, todavía abundante en los andenes altos.
Todo el año
El cola-negras, el predador del alto, adaptado a la altura y a la sequía.
Al amanecer y al atardecer
Cóndor real, águila andina y halcones migratorios que siguen las térmicas.
Según migración, por la mañana
Roedor gigante de los humedales del altiplano, junto a la laguna del cumulativo.
Por la mañana, junto a la laguna
El valle tiene dos temporadas y solo una de ellas deja hacer casi todo lo que ofrece esta página.
Abril a octubre
Cielo despejado, senderos firmes, pueblos accesibles por carretera. Es la ventana más recomendada para el primer viaje.
Junio a agosto: sol fuerte a mediodía. Abril, mayo y septiembre: más templado.
Diciembre a marzo
El cañón se pone verde y baja el caudal. Hay caminatas de día, pero el trekking de cumbre a cumbre cierra y los caminos de herradura se vuelven intransitables.
Diciembre trae la fiesta de fin de año en el valle; enero y febrero, lluvias.
Tres salidas que cubren la mayoría de los viajes, y una cuarta que existe para mostrarte cómo se vería un paquete de operador.
La salida más común: ida y vuelta a la Cruz del Cóndor y Chivay, con paradas en Maca y reserva natural. Aclimatación previa en Arequipa muy recomendable.
Cumbre a cumbre por la meseta, con paso de 4 900 m en Patapampa. Exige dos o tres días previos en Cusco o Arequipa para aclimatarse.
El plan de media mañana para bajar el ritmo: aguas termales naturales y paseo por Chivay.
Operador de ejemplo. Alojamiento en Chivay, termas de La Calera y salida a Cabanaconde o a la Cruz del Cóndor.
El cañón está a cuatro horas de Arequipa por carretera, y también es una parada obligatoria en la ruta hacia Puno.
Salidas diarias desde la terminal de Arequipa, cuatro horas por la carretera al cañón. Es la opción más económica y la que más se usa.
Los buses interprovinciales de la ruta Lima–Puno cruzan el valle por Chivay. Se puede bajar un día y volver al siguiente sin coste extra.
Conductor y guía para todo el día. Más caro, pero permite quedarse en el mirador hasta la hora que uno quiera.
La carretera principal está en buen estado hasta Cabanaconde. Desde ahí, los caminos a las capillas son de tierra y solo para 4x4.
Seis cosas que un buen viaje al Colca respeta y que ninguna página de reserva te va a decir.
Arequipa ya está a 2 335 m y el borde del cañón está 900 m más arriba. Dedica al menos dos días en la ciudad antes de los miradores: el mal de altura se previene, no se cura el mismo día.
A 3 200 m el UV es agresivo. Gorro, bloque solar y agua siempre a mano. El trekking empieza temprano y las horas de sol fuerte se descansan a la sombra de una roca.
El Colca es área de conservación. Todo lo que se tira cae cientos de metros y llega al río. Lleva tu basura contigo y arma campamento en sitios señalizados.
En los pueblos, y más todavía en las comunidades, conviene preguntar antes de sacar la cámara. La hospitalidad del valle se gana con respeto, no con fotos.
La señal móvil es irregular en el valle y algunos miradores no tienen cobertura. Lleva algo de efectivo en soles, que es la moneda de la plaza.
Se ve cuando se ve. Lleva un termo, siéntate en el borde del mirador y espera; casi siempre llega. La gente que corre de mirador en mirador es la que no ve nada.
Los miradores de la mañana se llenan de buses, y la temporada de lluvias cierra el trekking de cumbre a cumbre. Si ya sabes cuándo viajas, conviene hablar con un operador del valle antes de llegar.
Página de demostración: no se procesa ninguna reserva desde aquí.
Un buen operador del valle responde rápido a tres preguntas: cuántos días llevas en Arequipa, si ya subiste a más de 3 000 m, y qué te interesa ver antes que el resto.
Demo Estos datos de contacto son de ejemplo y no pertenecen a ninguna agencia. Sustitúyelos por los tuyos antes de publicar.